Surya Namaskar A

Los términos sánscritos “surya” y “namaskar” significan “sol” y “saludo” o “adoración” respectivamente. El flujo dinámico del saludo al sol es el inicio de la práctica de ásanas y la base para aprender a moverse entre ellas de forma fluida, segura y consciente. El aspecto más importante es la coordinación entre la respiración y el movimiento, lo que se conoce como “vinyasa”. La unión de estas dos acciones genera armonía y estabilidad tanto física como espiritual.

 

Significado simbólico y espiritual

 

El Sol es un símbolo de adoración desde tiempos inmemoriales. Su presencia genera el calor y la luz necesarios para mantener la vida en la tierra. Sin él no hay vida.

Muchas civilizaciones antiguas basaron sus religiones en la adoración al Sol personificado en distintas deidades: Mithras en Persia, Osiris en Egipto, Baal en Caldea, Apollo en Grecia, Surya en el periodo védico de la India… Todas estas deidades representan el rejuvenecimiento de la existencia terrenal.

Pensemos en la trinidad hinduista: Brahma el creador, Vishnu el sustentador y Shiva el destructor. Simbolizan tres aspectos de la vida directamente relacionados con los movimientos diarios del Sol: el amanecer (Brahma, la creación, el nacimiento, el comienzo de un nuevo ciclo…), el medio día (Visnu, el momento en el que el sol irradia su energía al mundo permitiendo que todo crezca y viva, el mantenimiento, la madurez…), el ocaso (Shiva, el final del ciclo, la destrucción de lo viejo, el preludio de un nuevo amanecer…)

El Sol no solo es adorado por su importancia en la naturaleza. También simboliza iluminación espiritual y conocimiento, la luz en la oscuridad de la ignorancia. Es también el símbolo del alma, la luz que reside en nuestro interior, el Ser. Por otro lado representa la inmortalidad ya que pese a morir cada noche siempre vuelve amanecer al día siguiente.

Por todo esto el Surya Namaskar siempre ha estado presente en la cultura India. Ya en el Rig Veda y en el Yajur Veda se prescriben distintas postraciones para adorar al Sol, aunque la forma de saludo que hoy conocemos es mucho más actual.

 

Los nueve Vinyasas

Samasthitih: Comienza de pie, con los pies juntos. Mantén los cuádriceps activos. Lleva el coxis hacia adelante para descomprimir la zona lumbar. Espalda bien alargada. Hombros separados de las orejas en ligera rotación externa. Cuello bien alargado, el mentón ligeramente hacia adentro. Activa los bandhas que vas a mantener durante toda la práctica. Mirada hacia la punta de la nariz (nasagra drishti).

1. Ekam: Urdhva Vrksasana. Inspirando eleva los brazos para juntar las manos por encima de la cabeza. Hombros separados de las orejas, los codos tratan de juntarse entre sí. Lleva la mirada hacia los dedos gordos de las manos (angustha madyai drishti).

 


2. Dve: Uttanasana A. Exhalando flexiónate desde las caderas pegando el abdomen y el pecho a las piernas. Mantén la columna lo más alargada posible. Dobla las rodillas si es necesario. Apoya las palmas de las manos en el suelo a los lados de los pies o si no es posible agarra los tobillos. Deja caer la cabeza. Trata de arrastrar hacia adelante la esterilla con las palmas de las manos para flexionar un poquito más y estirar poco a poco las piernas sin despegar el abdomen de los muslos. Mirada hacia la punta de la nariz (nasagra drishti).

3. Trini: Utthanasana B. Inspirando alarga la espalda y estira las piernas. Ajusta la posición de las manos para permitir el movimiento. Mirada hacia el entrecejo (bhrumadhya drishti).


4. Catvari: Chaturanga Dandasana. Exhalando da dos pasos hacia atrás o un salto con los pies paralelos. Coloca los pies separados entre sí la anchura de las caderas y flexionando los brazos colócate con las piernas y el torso paralelos al suelo. Los codos deben quedar justo encima de las muñecas. Los brazos pegados al cuerpo. Los cuádriceps activos. Las caderas en la misma línea que el resto del cuerpo. Solo se hallan en contacto con el suelo las manos y las eminencias plantares. Si esto no es posible, apoya el pecho y mantén las rodillas separadas del suelo. Si también resulta complicado, apoya primero las rodillas y después apoya el pecho en el suelo. Mirada hacia la punta de la nariz (nasagra drishti).

 

5. Panca: Urdhva Mukha Svanasana. Inspirando estira los brazos elevando y extendiendo el tronco. Los dedos de los pies ruedan hacia adelante para apoyar los empeines. Las rodillas se separan del suelo, cuádriceps activos. Hombros separados de las orejas y en rotación externa, abriendo bien el pecho. La cabeza hacia arriba extendiendo el cuello. Mirada al entrecejo (bhrumadhya drishti)


6. Sat: Adho Mukha Svanasana. Exhalando eleva las caderas empujando con las manos. Rueda los dedos de los pies hacia atrás para apoyar ahora las plantas. Alarga la espalda desde el sacro hasta la parte alta de la cabeza. Los pies siguen separados entre sí la anchura de las caderas. Los talones tratan de tocar el suelo. Los cuádriceps y el psoas se mantienen muy activos para flexionar desde las caderas. El abdomen se mantiene cóncavo y alargado. Los hombros separados de las orejas rotan externamente mientras las muñecas lo hacen internamente generando una espiral interna en los brazos. Deja caer la cabeza. Recuerda los bandhas. Mirada hacia el ombligo (nabi drishti). Haz cinco respiraciones en esta postura.

 

7. Sapta: Utthanasana B. Inspirando da dos pasos hacia adelante o un salto con los pies juntos. Coloca los pies entre las manos. Alarga la espalda y estira las piernas. Ajusta la posición de las manos para permitir el movimiento. Mirada hacia el entrecejo (bhrumadhya drishti).


8. Astau: Uttanasana A. Exhalando flexiónate desde las caderas pegando el abdomen y el pecho a las piernas. Mantén la columna lo más alargada posible. Dobla las rodillas si es necesario. Apoya las palmas de las manos en el suelo a los lados de los pies o si no es posible agarra los tobillos. Deja caer la cabeza. Trata de arrastrar hacia adelante la esterilla con las palmas de las manos para flexionar un poquito más y estirar poco a poco las piernas sin despegar el abdomen de los muslos. Mirada hacia la punta de la nariz (nasagra dirshti).

9. Nava: Urdhva Vrksasana. Inspirando alarga la espalda y elévate hacia la vertical elevando los brazos para juntar las manos por encima de la cabeza. Hombros separados de las orejas, los codos tratan de juntarse entre sí. Lleva la mirada hacia los dedos gordos de las manos (angustha madyai drishti).


Samasthitih: Exhalando baja los brazos y lleva la mirada hacia la punta de la nariz (nasagra drishti).


Progresión y Regularidad

 

Lo más importante en el saludo al sol es la coordinación entre la respiración y el movimiento. Por eso la velocidad del ejercicio se debe adaptar al ritmo de tu respiración. Puedes comenzar con dos o tres vueltas todos los días e ir incorporando más conforme el cuerpo te lo valla pidiendo. La práctica tradicional de Ashtanga comienza siempre con cinco vueltas de Surya Namaskar A. 

 

Practica todos los días si puedes. El mejor momento es por la mañana antes de desayunar.

 

Precauciones

 

El saludo al sol es un método muy potente para eliminar toxinas del organismo, pero estas deben ser eliminadas poco a poco, ya que si no el proceso puede ser algo incómodo.

  • Nunca fuerces. No hagas más vueltas que las que tu condición física te permita.
  • No practiques el Saludo al Sol si estas enferm@. Tu cuerpo necesita esa energía para curarse.
  • Si alguna de las posturas o movimientos te resultan demasiado difíciles, busca un/a buen profesor@ que te enseñe como adaptar el saludo a tu condición.
  • Mucha precaución en caso de hernias discales, consultad siempre a un profesional.

 

Limitaciones

 

Cualquier persona, tenga la edad que tenga puede practicar el Surya Namaskar A en cualquier momento de su vida, no hay limitaciones en este sentido, pero por supuesto en algunos casos debe ser adaptado.

 

En caso de ciática, hipertensión, problemas coronarios graves y operaciones recientes no se debe practicar.

 

Beneficios

 

El Surya Namaskar A es un ejercicio completo en sí mismo con influencias en todo el organismo:

 

  • Sistema Digestivo: Masajea de forma suave y continua los órganos abdominales mejorando su funcionamiento.
  • Sistema Excretor: Estimula los movimientos peristálticos de los intestinos, masajea los riñones mientras acelera el ritmo cardiaco permitiendo una mejor purificación de la sangre y estimula de forma considerable la sudoración, permitiendo la eliminación de toxinas a través de la piel.
  • Sistema Circulatorio: Aumenta el ritmo cardiaco acelerando la eliminación de toxinas del organismo y aumentando el aporte de oxígeno a las células y por lo tanto la vitalidad. Esto ayuda al sistema linfático a trabajar de forma más eficiente y prevenir enfermedades.
  • Sistema Respiratorio: Incrementa el intercambio de oxígeno en los pulmones, abre y expande el entramado alveolar a la vez que ejercita los músculos de la respiración. Esto también aumenta la vitalidad.
  • Sistema Endocrino: Masajea las glándulas más importantes a la vez que aumenta el flujo de sangre hacia estas. Ayuda a eliminar irregularidades y a equilibrar el sistema.
  • Sistema Nervioso: Todo el entramado nervioso del cuerpo se estira, masajea y estimula.
  • Músculos y Esqueleto: Ejercita casi todos los músculos y articulaciones del cuerpo, desarrollando fuerza, resistencia y elasticidad.
  • Influencias sutiles: Genera paz mental reduciendo los conflictos emocionales, la neurosis y el estrés. Ayuda a equilibrar la energía (prana) en el organismo eliminando bloqueos que impiden su flujo natural. Aporta fuerza mental y confianza para afrontar los retos de cada día.

 

Conclusión

 

El Surya Namaskar A es un ejercicio estupendo para comenzar el día. Tanto a nivel físico como mental y espiritual es la práctica más completa del Yoga y la mejor forma de introducir un poquito de esta disciplina milenaria en nuestra rutina diaria.

 

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